Un vistazo al panorama socialista de los países centro europeos, podría asimilarse a un gran puzzle, alguna de cuyas piezas tiene un difícil encaje dentro del mismo.
Si nos asomamos al balcón europeo conseguiríamos ver los diferentes partidos encuadrados dentro del grupo socialista europeo y en algunos casos, miembros de movimiento socialdemócrata:
El SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) se encuentra envuelto en una crisis de identidad, con su actual presidente Franz Müntefering (2008); pretenden recuperar viejas glorias. Desafortunadamente, su política económica y social no cala en el electorado, lo que pronostica una derrota en las próximas elecciones, situación que mantiene desde el 2003.
Al contrario de lo sucedido con su vecino, el Partido Socialdemócrata de Austria (SPO), ha conseguido calar en la sociedad austriaca incrementando la inversión sobre educación y la reducción de los impuestos; dirigen la presidencia austriaca, con su líder Alfred Gusenbauer, al frente. Austria recupera el tiempo perdido a marchas forzadas con un crecimiento económico espectacular.
La situación en Bélgica puede ser considerada como una de las más complejas al encontrar serias diferencias entre los socialistas balones y flamencos, más centrados en sus diferencias regionales que en una política común social y económica. Para el SPA al frente de Caroline Gennez (flamencos) y SP dirigido por Elio Di Rupo (valones), el objetivo fundamental es recuperar el gobierno belga y el desarrollo de una política social a semejanza de lo realizado por el PSOE en España, para ello tendrán que conseguir entre otras cosas superar las diferencias regionalistas.
Francia se ha convertido en el verdadero enigma del socialismo europeo (PSF), de ser el mayor referente de la izquierda europea, ha pasado a encontrarse en una profunda restructuración interna con continuos cambios de liderazgo, motivados por las frecuentes disputas entre diferentes corrientes del partido, para su líder Martine Aubry el gran reto será unificar todas las posturas y consensuar un candidato a la presidencia francesa, capaz de recuperar la misma.
Italia es el reflejo de multipartidismo, con un sistema electoral que obliga a las alianzas entre partidos para llegar a la presidencia de la República. La izquierda italiana encuentra verdaderas problemas para ofrecer un bloque homogéneo y lo suficientemente fuerte que les permita alcanzar la presidencia. Mientras tanto y envueltos en una profunda remodelación y búsqueda de identidad, el PSI al mando de Riccardo Nencini sortea la dura tempestad generada por un gobierno conservador.
El Partido de los Trabajadores ocupa la oposición en el parlamento holandés, formado dentro del movimiento obrero, partido socialdemócrata, es la segunda fuerza política más votada en los Países Bajos, sin muchas opciones para gobernar el país naranja.
En la República Irlandesa el gobierno se encuentra en manos de los conservadores, los Laboristas forman parte de la oposición en le Parlamento, junto al Sinn Fein. Irlanda del Norte se halla sumida en una importante transformación tras la tregua firmada, que finalizó con años de conflicto. La política socialdemócrata de los laboristas no está calando en el electorado y lamentablemente la falta de confianza no permite pensar en un gobierno de izquierdas.
Al contrario que sus vecinos, los Laboristas británicos conservan actualmente la mayoría en el Parlamento Británico, hegemonía mantenida desde queTony Blair consiguiera derrotar a los conservadores. Actualmente se encuentran dirigidos por Gordon Brown.
En un rápido vistazo podemos ver que Europa se encuentra necesitada de ciertos vientos reformadores. España marca diferencias con nuestros vecinos y por primera vez en mucho tiempo somos el referente en reformas de calado social y de una economía justa para todos. En cierto sentido, nos encontramos liderando el movimiento socialista dentro de Europa, lo que nos hace sentirnos orgullosos del trabajo realizado hasta el momento, conscientes de que todavía tenemos mucho pendiente y que seguiremos manteniendo esta fuerza y espíritu.